
Imagen de Gerd Altmann en Pixabay
Qué es el target
Podríamos asemejar el target a nuestro público objetivo y público potencial, ya sea de un eCommerce (clientes) o de una campaña de marketing (audiencia). De esta manera, cuando hablamos de qué es el target, nos referimos a aquel grupo de personas que debido a sus cualidades y características tiene un alto potencial, o existe una alta probabilidad de que pueda llegar a ser en el futuro un consumidor de nuestro producto o servicio.
Es por tanto el grupo de personas al que deben ir enfocados todos los esfuerzos de marketing para atraerlos a nuestra marca. Es decir, es toda aquella persona que puede llegar a interesarle lo que vendemos
Cómo definirlo en 4 sencillos pasos
1- Define el perfil demográfico de tu cliente.-En primer lugar, los datos siempre más fáciles de obtener del cliente al que nos vamos a dirigir, son los relacionados con el entorno demográfico. De esta manera, hay que preguntarse sobre la variable Sexo, ¿hombre o mujer? Quizás ambos.
Otra variable demográfica muy relevante es la edad, pues no es lo mismo dirigirnos a adolescentes que a personas mayores de 65 años pues los gustos cambian al igual que la forma y canales a través de los cuales llegamos a cada uno de ellos. La variable lugar, es de suma importancia pues va a permitir reducir en gran medida el rango en el que nos vamos a centrar.
Es decir, quizás nuestro producto o servicio esté destinado sólo a españoles o personas residentes en España o quizás sólo vamos a comercializar en el ámbito local. Aunque es importante, hoy día, y gracias al eCommerce, aunque no tengamos tienda física en cualquier parte del mundo sí que podemos llegar a vender allí así que esta variable quedaría sujeta a la simple pregunta de ¿Queremos tener eCommerce o no?
2- Define el perfil sociocultural de tu cliente.–Igual de importante son las variables relacionadas con el entorno sociocultural tales como el nivel económico de nuestros clientes, el nivel educativo, los idiomas que hablan, sus costumbres o valores. A modo de ejemplo, imaginemos que una empresa que se dedica a fabricar velos para mujeres musulmanas, anuncien dichos velos en una campaña publicitaria donde aparezca una mujer en bañador junto al velo. En este caso, se habría fallado en la definición de sus costumbres y valores por lo que dicha campaña fracasaría.
