
Imagen de David en Pixabay
Organizaciones internacionales ignoran la realidad
Somos la comidilla en el mundo. Nos ven como un paisito de ciudadanos básicos, en el que una minoría impone su voluntad a piedras, palos y balazos. Contrariamente, 30 años atrás éramos un modelo, el ejemplo a seguir.
Del milagro peruano se dijo mucho; de cómo Perú, del modelo estatista, pasó exitosamente a la economía de mercados abiertos. Y de cómo el terrorismo senderista fue vencido por la alianza de las fuerzas armadas y la población organizada, que reaccionó poniéndose del lado de la paz y del progreso.
Hoy, el Perú nuestra imagen internacional de un país en el que cualquiera puede hacer lo que le dé la gana, impunemente, sin que la autoridad castigue los crímenes que se cometen. Un país en el que unos cuantos desalmados se imponen, y que son capaces de ordenar el uso de niños como escudos humanos en manifestaciones violentas.
